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miércoles, 17 de septiembre de 2008

El llamado


De solo escucharlo, recorría kilómetros. Risueña, atravesó llanura, ríos y montañas. Se golpeó contra el viento, se curtió con el frío, hasta llegar a destino y broncearse bajo el radiante sol caleño.
Sus sentidos se habían transportado, la tonada del locutor, la envolvía en la festividad de su tierra y un intercambio de palabras, alegraba su corazón. Los quince minutos de preguntas, la hacían sentirse al lado del otro y con ello lograba conformarse con sólo escuchar.
El sueño de cruzar la mirada y respirar el mismo aire con él, hacían del diálogo telefónico la esperanza del encuentro. Ilusión que brotaba al oír sonar el timbre, del llamado esperado, en el tiempo acordado.

lunes, 1 de septiembre de 2008

Sentidos


Recostada en la cama comienza a recibir las impresiones de sus sentidos.
Escucha a sus oídos, se quejan, la culpan por haberse permitido oír palabras transitorias, por creer en ellas comprometió a su piel, quien carga con huellas de manos distintas, con amores y maltratos de fin de semana. Su olfato también le levanta en peso el aroma a sexo fresco, que se ha impregnado en las sábanas, lo ofusca, haciéndole olvidar el perfume del hombre que creyó hacerlo feliz un tiempo atrás.
Al bostezar, su aliento, le sabe a labios libertinos, a versos de ocasión, que ya no logran convencer. Lo mismo le sucede a sus ancianas manos que no pueden disimular la vejez de la noche.
Debe levantarse y retocar el maquillaje, tras hacerlo, observa lo que sus pupilas reflejan: una nostalgia perpetua que añora libertad. Es preciso ignorar y seguir, ya no puede detener más su atención en ellos, dentro de un momento llegará otro cliente.

miércoles, 18 de junio de 2008

Templo



El templo guardaba herméticamente los sentimientos. Las gruesas paredes, evitaban cualquier intento de escape. Los retenía en su oscuridad, los fatigaba, los cuestionaba, para que no logren llegar a la luz. Se empecinó en aprisionarlos, hasta que un día una violenta sensación le demostró, que: todo templo puede ser vulnerable.El amor,otra vez...

domingo, 13 de abril de 2008

Conforme



La estaba esperando en la plaza, su amor era un cuchillo sin filo. Él al verla, se acercó y le dio un abrazo, ella permaneció inerte frente a esta respuesta, sintió pena y se fue. El hombre quedó sentado en un banco con las muñecas sangrando y con la sonrisa que le dejó volver a sentir el olor de su perfume.

sábado, 8 de marzo de 2008

Afecto

Como una pandemia sobre sus huesos, el miedo tomaba más vigor en sus venas. Los estruendos de esta perturbación lo mantuvieron inerte frente al riesgo que producía este despiadado afecto.
Su corazón latía apresurado, sus ojos eran dos canales receptivos, temblaba hasta la adrenalina que producía. El sudor que recorría su cara, era el mismo pánico que no podía contener.
Sometido al emocionante peligro de desconocerse y de pellizcar la locura, de sus manos se escurría el poco valor que tenía.

Consumada su hombría, bajo este aversibo sentimiento avanzaba directo al patíbulo. Ya no podía huir de quien temía, su verdugo... El amor.

miércoles, 13 de febrero de 2008

Expulsar



La grande chimenea, expulsa el humo. Todo su conducto, siente el cálido paso, del vapor oscuro. La gris nube, se mantiene suspendida en el aire y luego desaparece.
La boca grande, expulsa la voz hiriente con bronca. Toda su garganta siente el ardor de su paso. Esas palabras, se retienen en la mente y no logran disiparse.

miércoles, 16 de enero de 2008

Mancha




La revancha la había llevado a conocer lo más sórdido de su persona, la traición. Mancha indeleble que le hacía recordar cuan corrompida estaba, cuanto podía llegar hacer si un ataque de ira la consumía como aquella vez. Sentimiento que le enluteció su esencia y que la obligo a cargar con la culpa, la soga que juega con sus presiones.
Cuando necesitó a ese otro, a quien le fue infiel, sintió la asfixia que le provocaban los ojos dictadores de sentencias. Casi al borde de morir, con la última reserva de oxígeno, alcanzó a razonar: no había traicionado a más nadie que a ella misma.

jueves, 1 de noviembre de 2007

Visitante


Cruzaba la puerta con cierto vigor, cuando al traspasar el zaguán rostros felices la observaban, parecían esperar algo, al menos un cálido saludo. Entonces se sintió contagiada por el aire festivo, y enseguida su ser manifestó una amplia alegría. De inmediato salió a buscar un espejo o un simple cristal que refleje esa hermosa sonrisa que su boca dibujaba, pero su búsqueda se vio frustrada ya que se perdió dentro de la casa sin poder hallar verse. Confundida por desconocer el sitio, volvió de nuevo donde estaban esas personas, solo que ahora sus caras estaban tristes, demacradas. Pasmada al verlos fue sintiendo como su semblante también se caía hasta que se desvaneció por completo, salió de la casa llorando, tocándose un rostro que no poseía.Lejos del lugar y mas serena, recordaba a esas personas que tenían en si un cierto parecido, también recordó porque había ido hasta ese lugar. Sin darse cuenta descubrió, que ella en su propio hogar era solo una persona de paso…

lunes, 15 de octubre de 2007

Olvido


Ahí estaba mirándome. Sentada en la vieja esquina de paredes musgosas, al pasar por su lado comienzo a percibir que me odia. El abandono había causado estragos sobre su físico, por ello tenía razones para detestarme. Sus pelos electrizados impregnados de humedad, encarecían aún más su rostro. Rostro de ojitos color cielo nublado, de boquita rosa, de harapos sucios, almita sin vida.
Buscaba mi compasión; necesitaba un abrazo, una palabra, y se encontró con mi apatía. El poder de su presencia o angustia me perturbaron tanto, no pudiendo seguir siéndole indiferente. La miré, mis lágrimas empezaron a estancarse, con miedo me acerqué a ella y la abracé, con todo el amor que alguna vez sentí. De alguna manera me había encontrado con lo que ayer fui, el paso del tiempo también me deterioró. Me había quitado más que a esta muñeca, entonces comprendí: los niños recuerdan, los adultos olvidan…
Pintura: Graciela Bello, Acrílico sobre tela. Visitala: http://www.gracielabello.com.ar