Cuánto tiempo nos separó…
Vi en tu mirada la nostalgia.
Nostalgia,de cosas que quedaron por decir.
Mis dedos,en un acto desesperado,
involuntario,preciso,
tocaron tus labios.
Sellando el silencio.
Te admiré más hermosa que ayer
y a la vez,
tan indiferente a mis palabras mudas
Mi corazón se partía
astillando una ilusión.
No fui ni un mal recuerdo.
Cuando tus manos,
sacaron a las mías de tu rostro.
La frialdad de tus movimientos,
Te he convertido en un témpano.
Se agotaron mis letras,
habías dicho todo.
Partí con el dolor,
de un amor que muere sin esperanza
y en el andar pensé,
las palabras que intentaste decirme.
Ésas, que justifican,
nuestra felicidad perdida.





El color café de sus labios me seduce. Al contemplarlos, pienso en su boca, como una entrada a un túnel oscuro y sin fin. Deseo meterme, perderme, empaparme en la sensibilidad y delicadeza que envuelven esos tejidos. Cuando me animo a hacerlo, temo que su boca se cierre como una trampa para osos y su dentadura me desgarre en trozos. Doy un paso atrás… 


