lunes, 21 de enero de 2008

Solange

Una mujer de personalidad fuerte, soberbia, segura, autosuficiente y por si fuera poco bella. Una hembra, con todos sus ademanes de doncella dulce, digna madre para cualquier hijo, ella consigue una tregua entre frialdad y calidez. Una dama que todo lo reúne, su nombre es Solange.
Mis días comienzan a las cuatro de la mañana, me levanto desayuno y parto hacia mi trabajo. Tengo un puesto de diarios a dos cuadras de mi casa, llegó abro el puesto y comienzo a ordenar todo, dentro de unos minutos llegará el distribuidor y me abastecerá de los diarios del día, como de costumbre preparo el equipo de mate y me cebo uno tras otro hasta que empiecen a llegar los clientes.
El tiempo pasa, entre charlas con tacheros, gente del barrio, y entre mantener limpia la vereda, se hicieron las tres de la tarde. Mis ojos se iluminan, nacen en mí alegría y ansiedad. Dentro de unos minutos llegará a la esquina de Terrada y Morón Solange.
Ahí la veo, se aproxima con su caminar tan característico, que la distingue por sobre todas. Luce una falda corta, mostrando tan preciosas piernas, sus botas de plataforma negra no hacen más que estilizar su figura. Tiene puesto una musculosa ajustada, que marca intencionalmente el volumen de su busto, ni hablar del escote. Perfectamente maquillada, con un rojo desafiante tiene sus labios, su pelo largo y negro le dan el marco preciso a su tez blanca.
Se queda en su esquina, ella le ha dado vida a esas paredes viejas, como también me la ha dado a mí. Los autos se le acercan, se dirige a éstos y pone su precio. Si llega a un arreglo con el cliente se marchará, sino seguirá esperando. Pasan unos minutos y se va, tal vez al cabo de una hora regrese. Frente a estas circunstancias yo sufro, la quiero y me duele tener que compartirla con otros.
Entre las seis de la tarde preparo todo para cerrar el puesto, si tengo la suerte de verla antes de irme me iré con una sonrisa, sino volveré con su recuerdo a cuesta. Confieso que este amor nació cuando la vi por primera vez y creció cada vez más, cuando decidí solicitar sus servicios.
Mi rutina no cambia, solo se vuelve mejor si consigo, llevármela conmigo. Hoy la encontré, acepta mi propuesta y vamos camino a mi casa, mientras lo hacemos, vamos hablando. Llegamos. Me siento feliz hoy será mía. Una vez dentro de mi casa ella comienza a transformarse, sabe como enloquecerme y lo hace. Ya en la habitación convierte mi pasividad en ansías. Se quita la ropa despacio, es un placer observar ese cuerpo de perfectas proporciones. Se acerca me acaricia el pecho, sudo, estoy extasiado, hace de mí lo que quiere. Yo soy su esclavo, encantado de estar subordinado a tal vil ama. Me encanta...
El acto sexual es todo un evento, pues ella entiende la intensidad de mi amar. Cuando todo culmina, enciende un cigarro y fuma en silencio, mientras la acaricio, me mira con benevolencia, siento que no le agrada. Sabe que la quiero, me trata bien, pero por debajo de ese trato existe la indiferencia. Termina de fumar, se viste y me pide de un modo amable su dinero. Me saluda con un beso en la frente y se marcha. Mientras estoy en la cama, después de tan grata noche, pienso en ella y no comprendo el porqué de su actitud. Duermo pensando que mañana tendré un gran día.
Suena el despertador, esta vez no me cuesta levantarme, sin perder mas tiempo voy hacia mis deberes. Hoy la venta será un éxito, siempre que uno tiene buena predisposición todo sale bien y hoy tengo mucha. Se acerca al puesto un chico vendiendo flores, le compro un ramo y espero a que llegue la luz de la esquina. Miro el reloj, es tarde y me parece raro que todavía no aparezca, quiero entregarle las flores y ver la expresión de su rostro. Es la primera vez que me animo a darle un presente de este tipo.
Son las cinco de la tarde, veo que viene, me contengo las ganas de ir. Se acerca a la esquina, sabe que la observo y me mira con complicidad. La saludo y me responde con timidez. Cuando estoy a punto de salir a entregarle las flores, se acerca una abuela buscando una revista de tejido para su nieta. La ayudo en su búsqueda, pero nada de lo que le ofrezco la convence, después de tantas vueltas la encontramos, me paga y se marcha contenta. Mientras acomodo un poco el lío de revistas se acerca un joven con un montón de cupones que se los canjea por un almanaque. Tengo que contar los cupones, mirar si no están dañados y entregarle el calendario. Estoy fastidiado, no tengo paciencia y hago todo a las apuradas, solo deseo ir con ella. Una vez que el puesto vuelve a estar tranquilo, me cruzo enfrente y a unos pasos de alcanzarla, se le acerca un hombre. Le habla en un tono elevado, no permito que la trate así. Lo insulto y le pido que se vaya. Ella lo defiende y se marcha con él. Tengo bronca e impotencia frente a estas actitudes, sabe muy bien que la quiero, pero me ignora. Es una ingrata, que no valora mi amor.
Mis pronósticos de éxito erraron. Con el ánimo por el suelo, vuelvo al puesto. Cuanto más mal estoy, más gente se acerca. Todos saben de mi sufrimiento, pero no se animan a preguntar.
Pasan dos horas y no aparece, hace un buen rato debía haber cerrado, pero no puedo irme sin saber nada de ella. Después de cuarenta minutos más la veo venir, voy a hablarle y noto en su rostro una sonrisa esplendida, parece dibujada. La impresión que trasmite es la de una mujer enamorada, risueña, pensando quién sabe qué.
Me vuelvo, no tolero ver ese rostro tan expresivo de amor, termino de cerrar el puesto y me marcho. Tiro las flores.
Intento olvidarme de lo que pasó, pero la verdad es que me encuentro con una angustia terrible. Me duele que ella prefiera a otros antes que a mí. Yo le ofrecí en varias oportunidades que sea mi compañera, que dejara esa vida, conmigo nada le faltaría. Siempre me contestaba con una sonrisa y yo entendía que no podía ser. Trato dormir, pero es en vano.
Es la hora, tengo que cumplir con mi rutina y no tengo fuerzas. Lloro, lloro con el alma. Quiero derramar todas las lágrimas que alguna vez me guardé frente a tantos desaires de ella. Lavo mi cara y parto. Hoy decidí ignorarla, no quiero verla, tampoco quiero intercambiar palabras con nadie. Quiero aprender de mi silencio y que éste me ayude a razonar este amor.
Las horas pasaron casi sin darme cuenta, sé que pronto aparecerá. De espaldas al mostrador voy acomodando las revistas, hasta que escucho la voz de esta maldita que viene a saludarme, como burlándose de mi. Lo hace con su vocecita dulce, yo le respondo secamente y sin distraerme sigo ordenando. Me busca conversación, pero trato de no escucharla, me reclama que cuando hablo no la miro y cuando consigue que lo haga clava su mirada en la mía y yo me pierdo, caigo nuevamente a sus pies. Vino porque le encanta que la admiren, no le importo, solo le interesa alimentar su ego y lo consigue. Es duro aceptar que mi amor no será correspondido, entro en crisis de razón y sentimiento. Sufro.

Parte de médico del Dr. Alfredo Borowsky

El paciente Jorge Iván López, después de padecer una crisis de delirio, producto de su esquizofrenia, evoluciona bien frente a la medicación. Ha tenido grandes avances en las conexiones lógicas. Su catatonia disminuye. Su relación con los demás compañeros mejora, en especial con la enfermera Solange.





22 comentarios:

Alejo dijo...

wow, que relato, y que final!!

slds

Javier dijo...

Hola preciosa fascinante relato, el final no pudo estar mejor. Besos

carlota dijo...

Buenísimo...es que me dejas sin palabras, niña...buenísimo, de verdad. Me encantó. Un abrazo.

maritonick dijo...

clap clap clap (son aplausos por si no se entiende jeje)

muy bueno.

saludos!

kukilin dijo...

¿Nunca dejarás de sorprenderme con el final?
Es una constante, te empiezo a leer y mi mente vuela tratando de adelantarme a un final que nunca se deja vislumbrar.
¡Excelente!
Besotes hermosa.

El Peruano Dorado dijo...

Hola, Elipse. Acabo de leer la historia de Solange y el pscótico. Me pareció excelente. El final me sorprendió. Estaba con el Peruano Dorado leyéndola. Fue él quien me dijo:" Fijate, Patricio, tiene el final dado vuelta, viste?... Como en mis historias, siempre termino dado vuelta!", se lamento. Y mientras se marchaba, vaya uno a saber si recordando sus errores del pasado, recordé que me pidió que te preguntara si querías compartir LINKS entre su Blog y el tuyo. Le gusta lo tuyo, y quiere hacerlo. Si estás de acuerdo, avisame. Si tenés una imagen para hacer el BOTON (código HTML), enviámela a ferrantekramer@latinmail.com; caso contrario, la hacemos nosotros.
Yo te pasaría la nuestra, si estás de acuerdo. Y no dejes de visitarnos.

Patricio

Julio dijo...

He estado ausente y estoy intentando regresar, aunque es un poco tarde te mando mis mejores deseos para el 2008 y aunque no siempre comento, estoy al pendiente de ti y de tu blog, te mando un beso y espero ya no perderme tanto tiempo

Alguien dijo...

terrible final el de tu post...

DudaDesnuda dijo...

¡La cantidad de Jorge Iván López que andan sueltos y sin tratamiento que los mejore!!!

Besos y partes.

milvecesdebo dijo...

Devuelvo la visita y decirte muy bueno.
Y ya estás entre los míos.
Mil cariños.

Gabu dijo...

La manera en que la mente idealiza,su poder roza lo admirable y terrorífico a la vez...

P.D.:Coincido con DUDA DESNUDA,la cantidad de clones mentales de Jorge Iván López,que tendrá la vida deambulando por las calles,eh?

MILES DE BESOTES TE DEJO!
Encantador tu post... ;)

espejo dijo...

señorita elipse, me encantaria saber la cara que usted pone cuando describe, parecera raro, pero todos tenemos inquietudes.
el relato es versatil, y con la cantidad de morbo que a mi me gusta.


un gusto leer tus cosas.
un abrazo, hablamos

Beatrix dijo...

Genia.. me tuviste pegada todo el tiempo.. pobre hombre..
por otro lado y hablando del mio la cosa es que ya está escrito hace rato, y estaba concebido en 6 capitulos y 5 personajes, aun faltan 3, si me das tu mail te los mando todos juntos y asi no se te hace tan largo.. y quien sabe a lo mejor no te guste el final.. por otro lado, para nada tomo a mal lo que me dicen, al contrario, agradezco cada comentario y reviso el texto con base en ellos.. otro abrazo para ti

gonza dijo...

muy buno, muy bueno. me encanto

Pepina dijo...

Tiene mucha razón, de todas formas creo que no hay q temer a no dar algún paso firme...creo q esos pasos temblorosos y equivocos son los q nos ayudan a luego poder pisar sin duda alguna y por el camino correcto...

Salute!y gracias a ud también :)

Parafraseando mi alma dijo...

AAAAAAAAAAAJJJJJJJJJJAAAAAAAAAAAAAA
Me encanto ese final Elipse!!!!!
Yo q recien empiezo a leerte apenas si entendia de quien era el escrito o que estaba pasando...
Cuando lei el ultimo parrafo fue genial!
Gracias me robaste una buena sonrisa!!!La andaba necesitando!
Mil besotes y yo en un rato posteo, esta vez dejo lo oscuro y deprimente y te lo cambio x un monologo comico...o algo asi jajaja
Besotes!!!!!!!!!!

Yahuan dijo...

uiui, quién se lo iba a esperar! El final es de lo más simpático en parte, tremendo en otra parte. Lo que sí es en todo es en que está muy bien, impresionante el relato.

Besos!

Bohemia dijo...

Wow...tremendo relato...

BSS

Catalina Zentner dijo...

¡Brillante! El final sorprendente es un remate impecable.
Felicitaciones.

Memorial de Silencios
Cofre de Haikú
De Ausencias y Soledad
El Mundo de Wilhemina Queen.
Jardín Haikú

Diego F. dijo...

Elipse: te escribo acá por todos los post que me lei. La verdad que tenés muy buen material, disfruté mucho leerte, ya agendé tu blog en mi lector.
Saludos!

el_iluso_careta dijo...

NENA NO LO HABÍA LEIDO...EXCELENTEEEEEEEE

soy histerica y que ? dijo...

uyyyyyyyyy
buenisimo final!
NO ME LO ESPERABA